¿Te has quedado en la calle? 3 trucos para intentar abrir tu puerta

¿Te has quedado en la calle? Te contamos los tres trucos más eficaces para intentar abrir tu puerta. Has salido de casa a la carrera y te has olvidado las llaves, no te agobies ni te frustres, no pasa nada, es más habitual de lo que piensas, no eres un desastre ni un despiste, simplemente eres humano, y estas cosas ocurren.

Olvidarse las llaves es de lo más normal, y quien diga lo contrario, miente. Llevamos una vida totalmente a la carrera, y con mil cosas en la cabeza, y esto hace que, de vez en cuando, actos tan simples, habituales, y que tenemos totalmente mecanizados en nuestro día a día, como es el llevar siempre las llaves encima, y más cuando vamos a salir de casa, se nos pasen, sobre todo en momentos de estrés o prisas, como cuando vamos a hacer un viaje, y comenzamos a sacar todas las maletas y accesorios de casa, o cuando llegamos tarde a una cita, cuando se nos han pegado las sábanas y llegamos tarde a trabajar, o simplemente el lío de llevar a los niños al cole. Son situaciones de estrés que hacen que olvidemos las llaves. Por eso, no es anormal que esta situación se dé habitualmente, y que a todos nos haya pasado alguna vez.

O quizás, has perdido las llaves, tienes clarísimo que cerraste la puerta con ellas, pero a partir de ahí tus recuerdos son solo dudas, no estás seguro de haberlas guardado en un bolsillo, en un bolso, en el coche,…en algún momento han debido de perderse, porque estar, está claro que llevas rato buscando, y volviendo tus pasos dados hacia atrás, y no están por ningún sitio de los que debería.

Una vez pasado el susto, y asumido que nos hemos quedado en la calle sin llaves, solo nos queda tranquilizarnos y pensar cómo podemos solucionar el problema. Si has llegado hasta aquí leyendo, es porque ya estás en este punto, con la mayor tranquilidad posible, dada la circunstancia, e intentando poner solución al asunto. Por ello, vamos a intentar satisfacer tus necesidades, y darte algunos consejos para solucionar tu incómoda situación.

Te presentamos los tres trucos para intentar abrir tu puerta, los más utilizados, o por lo menos, los más intentados por la gran mayoría en estas situaciones de olvido o pérdida de llaves.

Del primero que hablaremos es del método bumping, lo primero que tenemos que hacer es conseguir una llave bumping, y ¿Qué es una llave bumping?, pues es una llave que encaja perfectamente en la cerradura, pero que no la abre por más que lo intentes. Evidentemente es difícil encontrarlas en cualquier ferretería, por el riesgo que implica su mal uso si llegan a caer en manos de personas aficionadas a lo ajeno, pero sí pueden encontrarse por internet (recuerda siempre que hablamos de estos trucos con el fin de ayudar, y para ser usados únicamente por personas que necesitan forzar la cerradura de su propia vivienda). El caso es que cualquier llave que entre en la cerradura hasta el último pistón, puede convertirse en una llave bumping. Cada chasquido que vas a escuchar a medida que introduzcas la llave es un pistón que se levanta por un diente de la cerradura, y que luego cae en el corte debajo de esta.

Lo primero que tienes que hacer es introducir la llave hasta que solo quede un pistón por levantar. A continuación golpea la llave con un mazo pequeño de goma, o algo similar, y justamente después, gira la llave lo más rápido posible, y la cerradura se abrirá. Se necesita práctica para conseguir abrir con este sistema, pero es cuestión de intentarlo unas cuantas veces, igual conseguimos solucionar nuestro problema.

El siguiente del que vamos a hablaros es del método de la tarjeta de crédito. Si bien es cierto que este método era muy eficaz hace unos años, hay que advertir de que en los últimos tiempos ya no lo es tanto, no es tan efectivo con las puertas y cerraduras modernas como lo era con las simples de antes, pero todo es probar, no tenemos nada que perder llegados a este punto.

Necesitamos una tarjeta laminada y que sea flexible pero resistente, una tarjeta tipo a las de crédito, pero ojo, al utilizarla es posible que se dañe, por lo que es mejor utilizar cualquier otra tarjeta similar, la que tengamos de cliente de cualquier tienda, por ejemplo. Una vez que la tengas, introdúcela por la ranura que deja el marco de la puerta al juntarse con la misma, justo por encima de la cerradura, inclínala, y colócala justo detrás del pestillo, a continuación empuja la tarjeta hacia ti, despacio, mientras gira la manilla, y se producirá el milagro, si tenemos suerte.

Por último, el tercer y último truco recomendado. Si estos dos anteriores no han surtido efecto,…mucho me temo que solo te queda ¡llamar a un cerrajero¡ cómodo, rápido, y seguro, nadie mejor que un profesional para solucionar el problema, aunque siempre es bueno probar a resolverlo uno mismo, ¡por intentarlo que no quede¡.

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