CERRADURA DE SEGURIDAD O PUERTA ACORAZADA

¿Cerradura de seguridad o puerta acorazada? Esta es la pregunta que nos hacemos todos a la hora de mejor la seguridad de nuestra vivienda u oficina. Nos surgen muchas dudas, y realmente no sabemos por dónde tirar, y esto es básicamente porque nos falta información. Por eso vamos a tratar de resolver vuestras dudas, y que la elección de la nueva seguridad para vuestras viviendas sea más fácil, rápida, y sobre todo segura.

Lo primero que tenemos que tener claro es qué es una puerta acorazada. Y esto es lo primero que vamos a contar. Una puerta acorazada, es una puerta fabricada íntegramente en acero, si es cierto que está diseñada con placas de madera, pero con la única funcionalidad de estética, por lo tanto, está fabricada con material de alta seguridad y resistencia, que pone muy difícil su acceso a ladrones profesionales. Este término nos suele traer desconcierto a todos, a todos los que, como nosotros, no somos profesionales del sector de la seguridad, ya que no es el único término que encontramos o escuchamos por ahí, sino que también nos encontramos con el de “puertas blindadas”, y esto nos crea confusión.

¿Es lo mismo una puerta acorazada qué una puerta blindada? ¿Se las llama de las dos maneras indistintamente? No, no es lo mismo, y no son términos usados correctamente para el mismo tipo de puerta indistintamente, y esto es lo primero que tenemos que tener claro. Una puerta blindada, por mucho que su término suene a máxima seguridad, es simplemente una puerta de entrada fabricada en madera, tanto el marco como la hoja, si bien es cierto, suelen contar con algunos refuerzos de hierro, pero aun así, no son puertas que presten una alta resistencia en situaciones de robo, por lo tanto no llegan a la seguridad que brinda una puerta acorazada, y no debemos confundirlas.

La puerta acorazada es la mejor opción de las dos en cuanto a seguridad se refiere, no solo por sus material de mayor calidad, sino por sus complementos de máxima seguridad, que son mucho más superiores que una puerta blindada, y estéticamente, es igual de valedera, por lo que la elección en este punto nos queda bastante clara por cual debemos decantarnos.

Tampoco está mal saber, en este caso, que desde 2013, la normativa española UNE-85160, descartó esta diferenciación entre puertas acorazadas y puertas blindadas, para pasar a llamar a ambas “puertas de seguridad” diferenciadas por grados, grados según su resistencia y seguridad frente a ataques indeseados. Existen cinco tipos de grados, clasificados en: Clase 1, Clase 2, Clase 3, Clase 4, y Clase 5.

La Clase 1 y 2, son puertas con poca resistencia, y en ellas se encuentran la mayoría de las puertas blindadas, y algunas puertas acorazadas que no han conseguido tener tanta resistencia.

La Clase 3, es la que marca el término de “puertas de seguridad”, debe tener un certificado de grado tres, para ser considerada puerta de seguridad.

La Clase 4 y 5, son mucho más resistentes, y cuentan con mayor protección que las de clase 3, son las de máxima seguridad. Por ello suele ponerse una puerta de Clase 5 en ciertos locales comerciales con alto riesgo de ataques o robos.

Una vez que tenemos más o menos claro qué es una puerta acorazada, debemos conocer las prestaciones de la otra opción que nos planteaba las dudas, las cerraduras de seguridad.

¿Qué es una cerradura de seguridad? Pues bien, podemos describirlas como aquellas que por su mecanismo, piezas, sistemas o funcionamiento, son mucho más seguras que las cerraduras convencionales. Podemos dividirlas en dos grupos, cerraduras de seguridad mecánicas, y cerraduras de seguridad electrónicas. Las cerraduras de seguridad mecánicas podemos dividirlas a su vez en varios grupos según sus mecanismos, como cerraduras de seguridad de arrastre, cerraduras de seguridad de arrastre electromecánicas, cerraduras de seguridad de bloqueo, o cerraduras de seguridad para cilindros. Y las cerraduras de seguridad electrónicas, como bien indica su término, son las que incorporan componentes o funcionamientos electrónicos, orientadas básicamente a poder abrir o cerrar desde cierta distancia, o a enviar señales a su central de seguridad en el caso de ser forzada.

Llegados a este punto, y una vez que contamos con unas nociones básicas de la duda que se nos planteaba al principio, volvemos a la misma pregunta ¿Cerradura de seguridad, o puerta acorazada? Y la respuesta es simple, según los expertos y profesionales del sector, una opción no quita la otra, y de la misma manera, si lo que queremos conseguir es una alta seguridad en la puerta exterior de nuestra vivienda, no se puede contemplar una opción sin la otra, puesto que las dos se complementan, se refuerzan, y se hacen más seguras juntas.

Consulta siempre con un profesional del sector de la cerrajería y seguridad, antes de tomar cualquier decisión, y conseguirás la respuesta acertada sin duda.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *